“Me gozo en las obras de tus manos”

Salmo 91, 5.

miércoles, 11 de agosto de 2010

MORIR NO HABRA YA NUNCA



¡Pobre alma, oh centro de mi tierra que peca!
Urgida por rebeldes poderes que te asedian,
¿a qué extenuarte dentro y sufrir privaciones,
para pintar tus muros con tu suntuosa gloria?

Siendo breve el arriendo, ¿porqué dispendias tanto
en tan rica pompa por mansión tan ruinosa?
¿Acaso los gusanos, herederos del lujo,
devorarán tu hacienda? ¿Es éste el fin del cuerpo?

Entonces, alma, vive a expensas de tu siervo,
déjalo quebrantarse para aumentar tu acopio;
compra lapsos divinos, vendiendo horas de herrumbre,
Nútrete por dentro, por fuera deja el gozo.

Te nutrirás de Muerte, que se nutre de hombres,
Y una vez Muerte muerta, morir no habrá ya nunca.

William Shakespeare – Soneto 146