“Me gozo en las obras de tus manos”

Salmo 91, 5.

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martes, 13 de diciembre de 2016

sábado, 12 de diciembre de 2015





“Y sembrar semillas siempre se puede, aunque no sea más que sembrar verdades. Claro que cuando hay sequía, eso importa sacrificio, a veces se siembra con una especie de terquedad, con una especie de desesperación, se siembra con amargura, llorando, como dice la Biblia; se tiene la impresión de estar malgastando las semillas, las fuerzas y la vid. Pero es la ley de la vida, no la tenemos más que para gastarla. Como les dije en la otra conferencia, todos los caminos de esta vida, por más vueltas que den, confluyen invisiblemente hacia una palabra terrible, pero ungida con las promesas divinas, que es sacrificio. Y el sacrificio es no solamente posible sino hasta gozoso cuando está inspirado por un verdadero Amor.”

Padre Castellani. Recetas y problemas, “San Agustín y Nosotros”.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Canción del cansancio de vivir





Alma, un poquito más. Esta subida
sube un instante, y dejará de serlo.
Después hay otra. Sí. ¿Por qué temerlo?
 Así, pobre alma mía ensombrecida.

Así, pobre alma débil, es la vida.
¡No te puedes quejar de no saberlo!
¡Tiempo no te faltó de conocerlo,
con tanto golpe y tanta sacudida!

Pues la filosofía y sus razones
calmar intentan tu dolor en vano,
y el que dan los amigos corazones

es consuelo falaz; al fin, humano.
Y vas cieguita y dando tropezones,
sin que nadie te lleve de la mano...


P. Leonardo Castellani

(En Las muertes del Padre Metri)

miércoles, 30 de enero de 2013

EN EL MAR


Como un petrel que sobre la erizada

superficie del mar plúmbea y movida
volando sin cesar toda la vida
y con las olas por precaria almohada

la su indígena playa ya olvidada
toda esperanza de volver perdida
así boga mi alma mal dormida
sobre una eterna soledad salada.

Sólo un oscuro instinto la encamina
un increíble esfuerzo la sostiene
un fuego la alimenta y determina
el aire la mantiene

hacia el bajel azul de un rey que viene
hacia un sueño de amor inmenso y lene
y una ignota golconda diamantina.


Leonardo Castellani.
Naboland, 22 de diciembre de 1947.



martes, 14 de agosto de 2012

ORACION POR LOS ENFERMOS

LA ORACION
POR LOS
ENFERMOS



Señor, mira los santos protectores
que en torno tuyo ruegan
por los enfermos…Lázaro, patrono
de los leprosos; Sérvula
contra la convulsión; Estanislao
de los males cardíacos; del reuma
San Babil; de la peste asoladora
San Roque; Juan de Dios de la demencia;
Tobías y Lucía, de los ojos;
Maro, de la cabeza.
Señor, ten compasión de nuestra carne
que hiciste tuya al encarnar en ella;
Tú, Varón de dolores
a quien llamó el Profeta
“el que sabe qué son enfermedades…”
Señor, ese leproso, esa sangrienta
y amoratada faz, que imagen tuya
y semejanza fue, Señor, que sienta
que un vivo ardor su sangre purifica
de su putrefacción, y una piel nueva
tersa y rosada cual de niño, cubra
sus deshonrosas pústulas abiertas.
Que ese mudo, Señor, note que el triste
dogal que ata sus labios desenredas
y que le haces señor de su silencio
y el tesoro de signos de la idea
vuelva a hallar, misteriosos y sutiles,
y que ponga su lengua
sus nombres a las cosas,
las cosas que es preciso que se sepa
para ésta y la otra vida…
Que ese ciego,
que esas que inútilmente parpadean
sumidas en la noche, esas pupilas,
blancas, sin expresión, pupilas huérfanas
de la luz, jubilosamente rompan
su velo atroz, y de repente, ¡vean!
Y de repente vean embriagadas
vida, color, matiz, rosas, praderas
y el rostro en flor del hijo pequeñuelo
y el venerable de la madre vieja
y encima el sol, y encima la que hiciste
bóveda azul del cielo y sus estrellas
para que alcen los ojos los que sufren
y levanten las mentes los que piensan…
Señor, que un grito férvido
de inefable sorpresa
resuene y se repita
en medio el grupo que al tullido cerca
al ver que se alza súbito,
quebrada la cadena
de sus miembros y asiendo la camilla
como en las narraciones evangélicas
corre y se postra ante el Viril dorado
mientras el grito de la turba inmensa
de “milagro, milagro de la Virgen”
hasta las márgenes del Gave llega.
Señor, que los oídos
a ese sordo devuelvas:
esas puertas del alma
por las que el alma de los otros entra
a nosotros, con alas de sonidos,
y se nos une y abre, viva y trémula;
Señor, que del silencio que lo envuelve
huya por fin la soledad eterna
y torne a hallar su oído
las canciones ingenuas
que su madre cantaba
cabe su cabecera…
Y que ese, sobre todos desdichado,
pobre demente, buen Jesús, que brega
en triste caos de espectrales sombras
en turbio mar de alborotadas crestas
en limbo innoble, en confusión inútil,
en lobreguez no conocida y tétrica
¡que retorne a la vida
suave, grave, serena,
del pensamiento, la razón recobre
que es todo nuestro ser, y que comprenda…!
Que comprenda…si no por qué se mueve
sereno el sol en la azulada esfera
y cómo de un granito sepultado
brotan del suelo las espigas densas,
a lo menos, por qué le diste vida
y para qué sufrimos en la tierra
y que en Ti fructifican nuestras lágrimas
y eres el sol de toda inteligencia.
Señor, consuela al triste
y sostén al que tiembla
y dá alivio al dolor
pecador…Así sea.
… … … … … … … … … … … … … …
Pero si no conviene
y si no puede ser, pues tu Presciencia
ve que…no debe ser, porque razones
inexcrutables y adorables, fuerzas
que no le es dado al hombre ver, y leyes
divinas lo prescriben…¡Tú lo ordenas,
en fin, y tú lo quieres! – si es preciso
que aguanten, como Tú, la cruz a cuestas
y tres horas agónicas, y acaten
tu voz, bajando al polvo la cabeza
y creyendo que el Padre que los hiere
no es distinto del Padre que los besa
pero que es Dios…Señor, entonces, dales
lo que es mejor aún, dales la buena,
santa y divina, la inefable y mansa,
la iluminada y ciega
y todopoderosa
paciencia.

Traducción de Jerónimo del Rey
(Padre Castellani)






miércoles, 11 de agosto de 2010

PRELUDIO AL SILENCIO

No gastes al tuntún más estampillas
-aquí llamadas sellos-
ni tinta papel pluma sobre y fósforo
oh amador del silencio.
No gastes tu literatura
con quien no entras en entendimiento.
A los que oír no quieren no les grites
ni discutas con los que tienen miedo
de la verdad, que la verdad es cosa
tan escasa y valiosa en estos
bienaventurados
tiempos
que no hay que desperdiciarla
con los a ella poco abiertos
con los que no la hambrean día y noche
con fauces de silencio
con los que no sabían
-ni sabrán-
que tenías corazón en el pecho
déjalos
el mundo es grande y Dios es nuevo.

Leonardo Castellani – 8 de agosto de 1948.

jueves, 13 de mayo de 2010

POESIA IMPURA

Poesía pura no es
Esta para quien comprenda
Todo cantor que hoy lo entienda
No hace poesía pura
Pues toda verdá de altura
No es verdá si no hay contienda.


Leonardo Castellani, La muerte de Martín Fierro

miércoles, 10 de marzo de 2010

ANIVERSARIO


1981 15 de marzo 2010

Aniversario de la muerte del Padre Leonardo Castellani




“Una verdad es necesaria cuando ha de salvar un alma, o para ganarme el pan; mucho más si se conjugan las dos cosas. Si he de ganarme el pan haciendo poesías por ejemplo (que Dios me libre y guarde, eso ni en broma) entonces debo hacer las poesías lo más artísticas que pueda, aspirar a la máxima belleza poética, que no consiste en otro que en la verdad; pues me contó un poeta muy ducho en su arte que cada vez que hay un verso que no llena o una estrofa que cambiar, después de cambiada uno ve que no tenía verdad; o como dijo él, “suficiente verdad”.
No hay peligro que yo ponga exceso de poesía, como Shakespeare, que cuando se le va la mano aturde y llega a ofuscar; pero si por poner “suficiente verdad” en un poema, me apresan los peronistas por comunista o me pone una multa el Cardenal Primado, cargo en mi ley, porque no hice más que cumplir mi oficio.
Pero al otro día cambio de oficio, anoser el diablo que sea de los que no se pueden cambiar, como el de masón, marido, sacerdote o periodista.
Y así le pasaba a Kierkegaard; y por él podemos colegir que también a Jesucristo. Eran atrozmente sinceros. Si tenían lengua tenían que hablar (“crédidi, propter quod loquutus sum”) y si hablaban tenían que decir, no ya una verdad, sino la verdad; es decir, lo que en este caso concreto y particular desde el fondo de mi corazón viene a pelo y yo actualmente con todos mis sentidos (como diría Ivanissevich) veo, vivo y bebo.”

La provocación, “Cristo y los fariseos”.



Ud. es poeta y por lo tanto su mente “está abierta a las imágenes del mundo”, como me dijo una vez el grande y tormentoso Lugones. El poeta tiene sueños cosmirreveladores, ve fantasmas, hados y elfos, un trueno lejano le hace estremecer y la luz de una estrella se le hunde en los huesos. Eso es un privilegio por cierto; pero comporta riesgos graves.
En eso coincidimos. Yo siento lo mismo que Ud. el horror de esta época y la necesidad de oponerse a ese horror, si quiero salvar mi alma. Ese horror carga sobre mí incluso físicamente, en forma que me volvería loco si no tuviera fe en Dios.

Carta a Barletta, “Las ideas de mi tío el cura”.

jueves, 11 de febrero de 2010

EL FRESNO


Hoy del otoño de la vida mía
junto a la Riera del Cornet enteca
bajo un fresno gigante, me caía
la primera hoja seca.

Hoy ocho de septiembre, de María
fiesta natal, con fe ferviente, yo
vida nueva a la Virgen le pedía
cuando una hojita seca me cayó...

Miré del fresno de follaje claro
la rotunda admirable arquitectura
ese círculo amplísimo, y el raro
instinto de la esfera en su figura...

¿Cómo hizo a subir en línea recta
y supo cada rama abrir en dos
hasta hacer esta cúpula perfecta
y esta circunferencia para Dios?

No perfecta de humana simetría
mas de arte rudo y divinal certeza...
el hombre es quien creó la geometría
no es geométrica la naturaleza.

Perfecta no: su círculo es oblongo
y su esfera es ovoide y desigual
como un verso en que chirria un mal diptongo
o asonando, dos rimas están mal...

¿Cómo sabía cada hojita verde
hasta dónde crecer y allí pararse
para hacer, sin que nada no discuerde
un fresno fresno, y no una encina o arce?

(¿Cómo sabía cada hojita verde
-ésta es la estrofa mala-detenerse
para hacer, sin que nada no discuerde
un fresno, y no una encina o un alerce?)

El hombre hace un concepto, fija un modo
define un trozo de la realidad
el concepto está bien, pero no es todo:
será verdad, pero no es la Verdad.

Así yo, cien y mil veces mi vida
la considero y la reconsidero
lo que hicieron, lo que hice en la batida
y lo que dice de ella el vulgo huero.

Bajo el fraterno fresno, el cielo terso
y el sol, me henchía un judicial furor...
Me sentía de mí parcial y adverso:
presidente, abogado y delator.

Y bajo el peso de pasada pena
y peligro presente y litis tanta
la condenaba en la condena ajena
o bien la hacía demasiado santa;

y el dolor me rendía. Porque a veces
abrumado me rindo a la opinión
o el diablo urdiendo negros ajedreces
me enturbia malamente el corazón.

Fragilidad de la conciencia humana:
ni de nosotros lo sabemos todo
si nos condenan, tiembla y se amilana
y es porque siempre hay algo o mucho lodo.

Pero el fresno está allí. Por largos años
creció obediente a su inconsciente agel
no pasa el tiempo sin error o daños
y el fresno está torcido. Pero es él.

El tronco está dañado pero es tronco
-una hendidura en él cobija un nido-
quemó una rama entera un rayo bronco
hay todo un cuarto que creció torcido.

La cuarta rama estaba en sombra, que una
hermana fuerte le quitaba el sol
torcióse hacia la luz, y su fortuna
halló su puesto en amplio caracol.

No, no reniegues y haz como esa rama
oh llorón, que no sientes lo que dices
que sería acusar a Dios que te ama
renegar de tu tronco y tus raíces.

No rayo destructor ni nueva hechura
pidas hoy día a la celeste flor
pide en el hueco de tu herida dura
que haga su nido un nuevo ruiseñor.

De un árbol duro y nunca florecido
desde el cimborio de una rama hueca
hoy, otoño en Manresa, me ha caído
la primera hoja seca.

Otoño de mi vida. No habrá flores
ya. Ni da la vid flores. Pero ya
los racimos fatigan los alcores...
la vendimia de Dios no tardará.

Leonardo Castellani

sábado, 6 de febrero de 2010

NIÑOS




“Una de las cosas más lindas de mirar que hay en la creación son los niños: son seres confortantes y milagrosos. Son seres de asombro. Aunque parezca mentira, todos los niños son cosas nuevas, de lo más nuevo que existe; y como el intelecto tiene la propiedad de asombrarse de lo nuevo, son de las cosas más asombrosas que hay. (Son bastante fastidiosos también a veces; pero es por eso mismo). No hay dos iguales, cada uno difiere de los otros; y no sólo de los otros que van en el mismo coche, sino de todos los que han vivido y vivirán en el futuro, si el mundo no se acaba. Cuando se hacen grandes se vuelven iguales, y se los puede estudiar entonces con las retículas del caracterólogo. Se sientan en un café y dicen las mismas cosas. Se van a confesar y hacen los mismos pecados. Desean y buscan las mismas macanas: plata, mujeres, honores, comodidades. Pero el niño es nuevo, simple, original e imprevisible. Toda la creación se vuelve a crear de nuevo en él. Las madres saben esto”




P. Castellani – “Las ideas de mi tío el cura".

miércoles, 30 de diciembre de 2009

El poeta frente a el horror de esta época

Ud. es poeta y por lo tanto su mente “está abierta a las imágenes del mundo”, como me dijo una vez el grande y tormentoso Lugones. El poeta tiene sueños cosmirreveladores, ve fantasmas, hados y elfos, un trueno lejano le hace estremecer y la luz de una estrella se le hunde en los huesos. Eso es un privilegio por cierto; pero comporta riesgos graves.
En eso coincidimos. Yo siento lo mismo que Ud. el horror de esta época y la necesidad de oponerse a ese horror, si quiero salvar mi alma. Ese horror carga sobre mí incluso físicamente, en forma que me volvería loco si no tuviera fe en Dios.

P. Castellani – Carta a Barletta.

El árbol



No he visto verso más perfecto
que este árbol claro, fino y recto:
el tronco yergue en un cimbreo blando
como una niña andando

sobre raíz que agarra el suelo cual
un ancla inteligente y desigual
para abrirse en la cúpula sombría
filtro armonioso al fiero mediodía

y hacer de flores blancas un alarde
sobre el regazo rojo de la tarde

y una gota de sangre en el bochinche:
en la copa hay un nido de churrinche.

De veras nunca verso vi perfecto
como este árbol aquí, sencillo y recto:

un verso lo hace un loco como yo;
un árbol sólo el Dios que nos creó.


Leonardo Castellani

viernes, 11 de diciembre de 2009

AMBICIONES


Quiero tener un árbol por amigo
y un huerto y un caballo y una choza
y una colmena y una rosa rosa
y una hectárea de pan; digo, de trigo.

Y otra de sol y miel en grapas...digo
de vino, o sea, de vid; y una famosa
escopeta y un perro...¿y qué otra cosa?
y algo que hacer para no estar conmigo.

Mucho que hacer; mas despaciosamente
bastante que luchar por la justicia
nada que ver con grande o prepotente...

Mudo al ultraje y sordo a la estulticia
mis yerros remendados talcualmente
morir un día en no carnal milicia

con un tiro en la nuca o en la frente.


Leonardo Castellani

QUIJOTISMO


Pues todo aquel que vive sin locura
es menos cuerdo que lo que él se piensa
y pues princesa prometida inmensa-
mente es mejor que esclava bien segura.

Pues la llaga de amor nunca se cura
sino más honda haciéndola y extensa
con la renuncia de la recompensa
y el tomar por presencia la figura.

A fuer de don Ignacio y san Quijote
dejando el viejo pájaro-en-la-mano
escogí los cien pájaros en vuelo

y se me puede ver al estricote
pisoteando de la tierra el guano
que es mi manera de mirar al cielo.

Leonardo Castellani

sábado, 28 de noviembre de 2009

El ver lo que está feo lo padezco...


El ver lo que está feo lo padezco
de nacimiento, y eso no se quita.
Y así como lo hermoso me enajena
confieso que lo necio me asesina.

Es el don doloroso del poeta
su doble percepción y doble vista.
El que ve la belleza ve lo feo
y es triste. Mas, cantado, es poesía.

Leonardo Castellani