“Me gozo en las obras de tus manos”

Salmo 91, 5.

miércoles, 11 de agosto de 2010

HOMBRE

Cabe un árbol entero en una hoja.
Hay todo un bosque oculto en la semilla.
En un carozo de hombre un Dios se aloja.
Y la verdad sublime es la sencilla.

Por eso es grande el hombre que se humilla.
Y humilde el hombre, cuando se despoja.
Y se alegra en su lecho de gramilla.
Y bendice la lluvia que lo moja.

Cuando no tiene a nadie que lo acoja
pero tiene al que obró la maravilla
de hacer caber la dicha en la congoja

y puede hacer caber en la escudilla
que su mano amasó de arcilla roja,
el pan que con sudor cobró en la trilla.


P. Horacio Bojorge